En los últimos meses Diario Jaén ha estado publicando un completo dossier sobre la aportación del arquitecto Luis Berges a la restauración monumental de la provincia. Entre estos especiales se encuentran dos dedicados a Segura de la Sierra donde se habla, en primera persona, de la recuperación del recinto amurallado de la localidad y de sus Baños Árabes.
RECUPERACIÓN DE LA PUERTA CATENA Y LAS MURALLAS DE SEGURA DE LA SIERRA
Era director general de Arquitectura Francisco Pons Sorolla cuando el arquitecto sevillano Rafael Manzano, por encargo del Ministerio de Educación y Ciencia, restauró el Castillo de Segura de la Sierra. El municipio, por decreto del 28 de junio de 1962, había sido declarado Paisaje pintoresco gracias al conjunto que formaban tanto la villa como la fortaleza. Diez años después recibió la nomenclatura de conjunto Histórico-artístico.
Era un lugar muy especial para los profesionales de la recuperación del patrimonio. Luis Berges había trabajado en la puesta en valor de los Baños Árabes y, ahora, recibió el encargo del alcalde, Martín Ojeda Ríos, de sacar a la luz pública una puerta prácticamente relegada al olvido. En aquel tiempo, según cuenta él mismo, el Ayuntamiento de la Sierra de Segura hacía todo lo posible para ahorrar el dinero que generaba el servicio forestal con la corta de madera para, precisamente, invertirlo en la rehabilitación de auténticas joyas patrimoniales que, hoy en día, son las más visitadas por turistas nacionales e internacionales. “Ojalá que todos los alcaldes sintiesen ese amor por su territorio y lucharan como lo hizo Martín Ojeda”, expone el arquitecto jiennense, que el 17 de junio cumplirá 100 años.
“Me llamó el alcalde de Segura de la Sierra, en 1972, porque se había restaurado muy bien el castillo, pero había restos de una puerta que, probablemente, conducía antiguamente al paraje de Catena y quería que pusiera en valor. Era una joya”


El caso es que la restauración de las murallas de Segura de la Sierra fue un proyecto encargado por la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Educación y Ciencia el 11 de septiembre de 1972, redactado en noviembre del mismo año, por un importe de 1.714.492,41 pesetas de ejecución material y aprobado por el 28 de junio de 1973. Los trabajos de restauración consistieron en el tapado de brechas en el tramo oeste, con colocación de merlones y saeteras en algunas torres existentes, sustituidas por ventanas.
Lo más importante fue, sin lugar a dudas, la restauración de la Puerta de Catena, de calicanto, cerrando el perímetro o cuatro paredes del piso inferior y restitución de los arcos apuntados de las dos puertas en recodo. “Los dos paramentos que todavía estaban en pie me permitieron iniciar con toda fidelidad estos trabajos, en los que recuerdo que empleé los mismos materiales y la técnica constructiva original, con lo que conseguí cerrar el perímetro de la sala baja de la puerta, enrasarla hasta el apoyo de las vigas del techo”. La segunda sala tiene restos de los arranques de la bóveda baída que la cubría.
“Tico Medina era redactor jefe del periódico ‘Pueblo’ y, como hablaba muy bien de Segura de la Sierra y de la provincia en general, le regalaron una de las torres del recinto amurallado, que también restauré yo”


No se quedó ahí la obra de Luis Berges. Recuperó también la fachada del Ayuntamiento y, curiosamente, una torre que el Ayuntamiento regaló al periodista Tico Medina. “Era redactor jefe del periódico Pueblo y se ve que difundió este municipio en sus páginas y, como compensación, le dieron una torre que también restauré yo”. Fueron años en los que el prestigioso arquitecto jiennense tuvo que viajar a menudo a Segura de la Sierra con unas carreteras de vértigo.
RESCATE DEL OLVIDO DE LOS BAÑOS ÁRABES DE SEGURA DE LA SIERRA
En plena efervescencia arquitectónica, Luis Berges Roldán recibió la llamada del entonces alcalde de Segura de la Sierra, Martín Ojeda Ríos, con la firme intención de conseguir recuperar parte de un patrimonio monumental e histórico perdido, fundamentalmente, por la falta de conocimiento. Tiene tan lúcida la memoria el arquitecto jiennense, a tres meses de cumplir los 100 años, que recuerda cómo llegó, por primera vez, a este municipio de la Sierra de Segura. Lo hizo en un Seat 600 que, por cierto, se le quedó bloqueado por culpa de la nieve, un temporal que tuvo que sortear a pie y que le obligó a dormir, esa noche de 1971, en tierra ajena. El principal objetivo era rescatar del olvido los Baños Árabes, prácticamente enterrados en los bajos de una vivienda propiedad de un vecino que, generosamente, cedió a cambio de que le reformaran gratuitamente su casa. No sólo ejerció Luis Berges de arquitecto, sino también de negociador. “En esos años había mucho amor por los pueblos”, rememora.
“Recuerdo que me llamó el alcalde, Martín Ojeda Ríos, para invitarme a recuperar el patrimonio de su pueblo. Fui en mi Seat 600 y me pilló una nevada que me obligó a andar más durante más de dos kilómetros”


La primera fase, mediante un proyecto de urgencia por un importe de 100.000 pesetas, encargo de la Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Educación y Ciencia, consistió en adquirir el edificio por parte del Ayuntamiento. Las obras realizadas fueron de demolición de todas las fábricas y elementos ajenos al Baño, excavación del subsuelo de sus tres salas y hallazgo de fragmentos de primitivos fustes. En una segunda fase, por un importe de 1.010.504 pesetas de ejecución material, que se aprueba por orden ministerial de 18 de abril de 1972, se reconstruyen los atajos en ambos extremos de cada sala a partir de los restos existentes en dos de ellas. En la casa contigua encontraron los empleados, en forma de pequeño almacén, una tina, cubierta con bóveda de medio cañón y, cerca de ella, la embocadura de la caldera.
“El baño era la última casa del final de una calle en la que terminaba la población y, como siempre, había alguien que había construido una casa y se había apoderado de él. Le dije al alcalde que si había forma de recuperar aquello para hacer una restauración completa. Estuvimos hablando los tres y el propietario cedió el espacio generosamente”


En esta parada número siete del recorrido por las principales obras de Luis Berges, descubrimos los Baños Árabes de Segura de la Sierra, situados bajando por la calle de la Iglesia y luego por la calle Caballeros Santiaguistas. Este bello monumento se compone de tres naves longitudinales correspondientes a las salas fría, la más exterior, templada y caliente, la más interior, con espacios acotados a los lados por doble arco de herradura y bóveda de cañón con claraboyas. La falta de elementos originales hace casi imposible su datación, aunque algunos elementos encontrados hacen pensar que se construyeron en los siglos XI y XII, época que coincide con un gran esplendor de la población. Son, juntos con los de la capital, de los pocos que se conservan en la provincia. En aquella época la gente quería mucho a sus pueblos, para el alcalde su municipio era como el paraíso, el amor que se le tenía al lugar de nacimiento era algo mágico… y pude hacer una restauración completa del baño y se quedó para siempre”, subraya Luis Berges. Su legado es incuantificable.

